Nuestras primeras mascotas

Crecer en un ambiente rodeado de mascotas ayuda en la evolución de un sano desarrollo en los niños
19 / abril / 2021

Podemos comenzar con decir que, convivir con esos animalitos hermosos y peludos nos acerca más a aprender de la naturaleza y a respetarla. Desde pequeños nos enseñan lo elemental sobre los cuidados, la limpieza y la alimentación; que a su vez deja un aprendizaje para la vida diaria.

Es padrísima la compañía de una mascota a cualquier edad, pero según los expertos; comenzar a vivir esta experiencia desde pequeños fomenta al desarrollo además de otros beneficios; ¿Quieres conocerlos?

En primer lugar aprendemos a ser responsables, convivimos con el cuidado diario de un pequeño ser vivo. Aprendemos el valor de la amistad, ¿A quién no le gusta tener amigos y vivir incontables aventuras?

Después convivimos con el tema de la naturaleza, en que se conocen aspectos tan básicos como comer, horarios, lugares adecuados, etc. Y la salud física, a final de cuentas nos ejercítanos junto con ellos. Sigue leyendo, te los detallo a continuación.

Aprendemos sobre la RESPONSABILIDAD:

Tener una mascota implica atención y cuidados, es bueno enseñar a los niños que, los animalitos son seres vivos que necesitan asearse, alimentarse, jugar y protegerse de los contratiempos del clima. Al hacerse cargo, el pequeño crea valores de responsabilidad y respeto al mismo tiempo que se divierte con su mascota.

Cultivamos la AMISTAD:

Una mascota puede ser el mejor amigo de aventuras de un niño pero si además se comparte entre hermanitos, se crean vínculos donde el trabajo en equipo hace su entrada triunfal, ya que se pueden organizar las diversas tareas de cuidado entre ellos, aprenden a compartir, a socializar y a hacer tolerantes.

Conocemos más de la NATURALEZA:

Cuando se vive el proceso de adquirir una mascota es muy enriquecedor, desde la elección, el nombre, quien hará las tareas respecto a la mascota, y ver cómo se desarrollan, verlos crecer, jugar, cuidarlos, llevarlos al veterinario cuando enferman y estar ahí en la vejez de la mascota; ayudara al pequeño a estar abierto a los procesos naturales de la vida que lo ayudaran a comprender cada etapa.

Mejoramos la SALUD FÍSICA:

Cuando se tiene una mascota; especialmente dinámica como podrían ser los perros, los niños se vuelven más activos porque los impulsa a correr, brincar, a estar más en movimiento.

Tener una mascota es algo sensacional y más si tienes la posibilidad de criarla desde pequeño.

Según los estudios, existen mamíferos como los perros que reconocen la diferencia entre un niño y un adulto lo que instintivamente hace que el perro este alerta en la protección del niño.

Por ello es la afinidad que a lo largo de la historia se ha observado entre las mascotas y los niños.

Las mascotas sin duda, nos enseñan grandes lecciones, se convertirán en grandes amigos y con ellos creamos muchas historias que contar.

Si tenías dudas ya sabes que si tu pequeño no tiene mascota es momento de adoptar y hacer más cálido el hogar.